sábado, 29 de enero de 2011

Elijo volver a verte

Es el mismo sueño una y otra vez, trozos de una historia… pedazos, recuerdos que en mi cabeza no tienen sentido, pero que empiezan con tus ojos… siempre tus ojos.
Mi sueño comienza cuando vuelvo a despertar, no se que día es, ¿martes? ¿jueves?, acaso importa eso? Ayer volví a emborracharme, no recuerdo ni como llegue a casa. Los días van pasando, y todo sigue igual. Ya no se ni quien soy. ¿soy este yo? ¿este que se refleja en el espejo?¿que te ha pasado? Apenas te reconoces, eres uno mas. ¡Mírate! Te mueres aquí solo, ¡Mírate! ¡Mírate! ¡Mírate! y, ¿que haces? ¡nada!. No pensar, nada. Y luego sin sentir y sin pensar, y luego, ¿que? no lo recuerdo, un viaje, ¿donde?
Sigo el viaje, aun no se donde, ¡no te despides! ¿porque? me quedo solo, otra vez volver a empezar, siempre me lo decías: “vive como si fueras a morir hoy” ¿Si fuera cierto? si fuera a morir hoy, mi propia muerte y luego ¿que? No saber que pasa después… Elijo volver a verte.
No estoy triste, hace tiempo que no estoy triste. Es otra sensación, es una rabia contenida, no hay tiempo, no hay gente, no hay nada… salir, gritar, no hay gente alrededor, no hay tiempo, volver a verte, sin motivos, sin mirar atrás, gritar, salir, verte, tiempo.
Después camino por una arena dorada, frente al mar, es como si algo jalara de mi, el viento me relaja, las olas. Y luego sin sentir, sin pensar ¿Es esto el final? Quiero seguir caminando. Sigues siendo tu, no lo olvides. Sigo aquí, puedo seguir viéndote. Y en ese punto de mi sueño, de mi viaje, comencé a recordar y volví a recordar tus ojos, y empecé a ver un atardecer en la playa sentado a tu lado, siempre te acordabas de mi canción. Hacer largos viajes de noche sin saber donde acabaremos, notar la brisa, como movía tu pelo. La ciudad, los autos, el ruido, las personas, las sirenas. Perdernos por sus calles, no sentirnos nadie, ser nosotros y acabar tirados en cualquier parque y aun así sigo caminando, sin mirar por ultima vez atrás. Quizá me este volviendo loco.
Cuando vuelvo a despertar, hay luz ¿donde estoy? En este lugar hay algo diferente, aquí no pienso, no hay tristeza y ahora, ¿que? Aunque se que este es mi final, no sentir, no pensar… no me importa… Elijo volver a verte.

sábado, 22 de enero de 2011

Mi historia con los videojuegos - parte 1

En esta serie de post que tengo planeado... y espero poder escribir, si la weba no dice otra cosa, es sobre lo que los videojuegos han influenciado en mi. Voy a tratar de llevar un orden cronológico en toda esta serie de posts, aunque muy posiblemente voy a saltar de un punto a otro de manera indiscriminada. Así que a darle, pa' no alargar esto, que de por si va pa' largo.

Así que comencemos con mi primera experiencia en los videojuegos, las Arcades o Las Maquinitas.


Las arcades eran la sensación del barrio, porque cabe aclarar, era un barrio jodido y ninguno de mis amigos o yo, teníamos alguna consola de aquella época, así que las maquinitas eran lo máximo.
Todas las tardes era la norma reunirse en el "local" de videojuegos, que en realidad era una cochera adaptada. Aun a pesar de no ser un lugar muy profesional, recuerdo que siempre tenían los mejores juegos, aunque para nuestros estándares de aquellos tiempos, todo era bueno.
Para jugar no se usaban "fichas" per se, si no las monedas de 100 pesos, esas grandes y pesadas donde salia Venustiano Carranza.
No puedo decir exactamente cual fue el primer juego al que le puse las manos encima, pero algunos de los primeros sin duda fueron: Tetris, Donkey Kong, Pacman y el mitico Street Fighter II, entre otros.

Nuestra rutina diaria casi nunca variaba, que era mas o menos... llegar de la escuela, comer, hacer la tarea (aunque no recuerdo haber hecho una tarea desde cuarto grado), ir con nuestro papá y pedir dinero para ir a jugar, escuchar por un rato como tu papá te decía que esas cosas te iban a dejar tonto, estirar la mano y salir corriendo en cuanto sentías el dinero.
Llegabas y veías cual de tus amigos ya estaban hay o esperar a que llegaran, una vez todos juntos era ponernos de acuerdo, cual iba a ser el juego a usar, porque no teníamos tantos recursos, una vez elegido era ir y jugar uno solo, mientras los demás veíamos, le decíamos que hacer, quien lo iba atacar, decirle que se le estaba acabando el tiempo o algún camino secreto que nos había contado el primo de un amigo, hasta que perdíamos y seguía otro amigo, repitiéndose lo mismo. Casi siempre era una competencia entre nosotros, para ver quien llegaba mas lejos, pero la gloria máxima era cuando lo hacías tan bien que podías poner tus iniciales en la pantalla de mejores puntuaciones.
Después de terminar con nuestro dinero, nos quedábamos a ver las retas o como alguien rompía un récord. Así hasta que nos corrían por no jugar y nomas mirar, entonces ya es cuando nos íbamos a jugar en la calle.

En conclusión, al ver una maquinita, la recuerdo como parte importante de mi niñez, toda la diversión, la despreocupación del mundo, donde lo mejor era que tus amigos te dijeran, que eras el mejor en algún juego, o llenar el álbum de estampas para poder cambiarlo por algún genial premio, donde no me importaba la potencia, los gráficos, jugabilidad y todas esas cosas, mientras fuera divertido era suficiente, que hasta la fecha sigo considerando lo mas importante en un videojuego.
Y pues ya aquí le paro, que si me pongo a recordar todo esta época de mi niñez no termino, para la próxima publicación, sera sobre el NES o Nintendo. Pero como ya dije, cuando la weba me lo permita.

sábado, 1 de enero de 2011

NO!

No debo escribir estando pedo.
No debo escribir estando pedo.
No debo escribir estando pedo.
No debo escribir estando pedo.
No debo escribir estando pedo...

...ando pedo.