martes, 20 de marzo de 2012
2012032001
Mi compañero de trabajo sabe que cuando la señorita L llega a la oficina tiene que perderse por al menos una hora y echarle llave por fuera.
Al avisarme cuando llega, siempre lo dice con cierto sarcasmo, pues piensa que el motivo de sus visitas es solamente el sexo… pero está mal… Pues la señorita L no viene por algo sexual (pero la mayoría de las veces hay algo de eso), L viene solamente por dinero.
No siempre era así, al principio fue el típico coqueteo laboral… la compañera joven que esta aburrida y enfadada decide tener un romance con el compañero soltero sin ningún compromiso.
Después de un tiempo y no queriendo la cosa, después de acostarnos, sale con “oye, necesito un favor… pues veras que a mi hija le recetaron unas pastillas y no me alcanzo con lo del sueldo…”
Como el alma caritativa que soy no me afecta nada darle un poco de dinero. Pero de repente los “favores” se vuelven más frecuentes y cada que nos vemos tiene alguno, pagos, renta, escuela, etc.
Comienzo a sospechar que no me visita por lo bien dotado que estoy, sino por la dotada manera en que me saca billetes…
Pero igual le sigo el juego. Cada que va a “visitarme” y me cuenta la bronca que tiene, le digo que no tiene de que preocuparse “las cosas pasan”, mientras se quita la ropa para comenzar la “visita”…
Si me he de poner sincero a veces no tenía ganas ni de cogérmela, pero siempre que me pedía unos billetes la mandaba a quitarse la ropa como por costumbre mientras yo hacía lo mismo y lo hacíamos a veces sin muchas ganas de mi parte… ella nunca ha dicho que no a lo que le he pedido, yo tampoco he dicho que no al dinero.
A la siguiente visita hice una prueba… me conto el “problema en turno” le dije que no había ido al banco y la mande a quitarse la ropa. Dudo un poco pero igual fue a desnudarse… Se dejo hacerlo sin muchas ganas y se fue sin un peso.
A los días volvió con otra bronca, nada más le di una parte de lo que me pidió… igual lo hicimos, pero se negó a chuparla…
Cuando vuelva a venir a visitarme le volveré a decir que no tengo dinero y le preguntare si quiere hacerlo (algo que nunca hago), si me dice que si, quiere decir que la juzgue mal y sus visitas no son solamente monetarias… pero si me dice que no, nos evitaremos la hipocresía y haremos el negocio más rápido, sin que ella tenga que inventar algo… pero claro ahora tendremos que acordar una tarifa justa para ambos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)