sábado, 23 de abril de 2011
sábado, 16 de abril de 2011
Hogar
Querida, ******:
Infielmente tuyo, Jorge.
Si estás leyendo esto, quiere decir
que junte el coraje para enviarlo, bien por mí. No me conoces muy bien, pero me
dejaste enganchado, tengo una tendencia a darle vueltas a todo con lo difícil que me
resulta escribir. Pero esto, esto es lo más duro que he tenido que escribir. No
hay una manera fácil de decirlo, así que solo lo diré. Conocí a alguien. Fue un
accidente. No lo estaba buscando. No estaba previsto. Fue una tormenta
perfecta. Ella dijo algo. Yo dije otra cosa. Lo siguiente que supe fue que yo
quería pasar el resto de mi vida en esa platica. Ahora tengo esta sensación en
mi estomago. Ella puede ser la correcta. Esta completamente loca, de una
manera que me hace sonreír… completamente neurótica. Sé necesita una gran cantidad
de mantenimiento. Ella eres tú, ******. Esa es la buena noticia. La mala es que
no sé como estar contigo en este momento. Y eso chingados que si me asusta. Porque
si no estoy contigo, siento que nos perderemos. Es un mundo grande y malo,
lleno de vueltas y revueltas y basta con parpadear para perder el momento, el
momento que podría cambiarlo todo. No sé qué pasa con nosotros, y no podría
decirte por qué deberías tener nada de fe en aquellos como yo, pero, maldición,
hueles bien… como el hogar. Y preparo una comida excelente. Eso tiene que valer
para algo, ¿cierto? Llámame.
sábado, 9 de abril de 2011
sábado, 2 de abril de 2011
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