sábado, 16 de abril de 2011

Hogar

Querida, ******:

Si estás leyendo esto, quiere decir que junte el coraje para enviarlo, bien por mí. No me conoces muy bien, pero me dejaste enganchado, tengo una tendencia a darle vueltas a todo con lo difícil que me resulta escribir. Pero esto, esto es lo más duro que he tenido que escribir. No hay una manera fácil de decirlo, así que solo lo diré. Conocí a alguien. Fue un accidente. No lo estaba buscando. No estaba previsto. Fue una tormenta perfecta. Ella dijo algo. Yo dije otra cosa. Lo siguiente que supe fue que yo quería pasar el resto de mi vida en esa platica. Ahora tengo esta sensación en mi estomago. Ella puede ser la correcta. Esta completamente loca, de una manera que me hace sonreír… completamente neurótica. Sé necesita una gran cantidad de mantenimiento. Ella eres tú, ******. Esa es la buena noticia. La mala es que no sé como estar contigo en este momento. Y eso chingados que si me asusta. Porque si no estoy contigo, siento que nos perderemos. Es un mundo grande y malo, lleno de vueltas y revueltas y basta con parpadear para perder el momento, el momento que podría cambiarlo todo. No sé qué pasa con nosotros, y no podría decirte por qué deberías tener nada de fe en aquellos como yo, pero, maldición, hueles bien… como el hogar. Y preparo una comida excelente. Eso tiene que valer para algo, ¿cierto? Llámame.

Infielmente tuyo, Jorge.

sábado, 9 de abril de 2011


Estoy bien, yo estoy asqueado con mi vida y conmigo, pero no soy infeliz con eso.